Durante el primer trimestre de embarazo no es necesario comer más puesto que las necesidades calóricas del embrión, aunque parezca mentira, son apenas 150 kilocalorías (dos yogures).

Es imprescindible mantener una dieta equilibrada para el buen desarrollo del feto y la buena
salud de la madre. Las proteínas deberán estar presentes en cada comida (carne, pescado, legumbres, queso o huevo) y los Hidratos de Carbono (pasta, patata, arroz y pan) deberán aportarse diariamente, vigilando siempre el aporte de grasas.

Hay que aumentar el consumo de alimentos ricos en Hierro, Yodo y Calcio presentes en
alimentos como almendras, brócoli, sardinas en lata, sésamo, legumbres… Las necesidades de vitaminas también se ven aumentadas por lo que es importante el consumo de frutas, hortalizas, verduras, cereales integrales, aceite de oliva y lácteos, necesarios también para un buen aporte de fibra para evitar el estreñimiento.

Tan necesaria es una buena alimentación como dejar atrás los hábitos como el tabaco, el
alcohol o la cafeína. Tu salud y tu estado son muy importantes para el bebe.